



El suceso de San Cristóbal en Santa Fe ha dejado al desnudo una verdad incómoda, nuestras escuelas operan en un estado de indefensión reglamentada. La mirada de este profesional de la seguridad, dice que no podemos permitir que la "sorpresa" del atacante sea la excusa de los directivos y funcionarios. En el análisis de riesgos, la imprevisibilidad es casi siempre el nombre que se le da a la falta de prospección.
El Vacío de la Responsabilidad Civil y Penal
La seguridad escolar no es una sugerencia; es un deber de cuidado. Cuando un establecimiento carece de un Plan de Contingencia validado y de Protocolos de Predicción Preventiva, sus autoridades deberían estar incurriendo en una omisión técnica grave.


· La Omisión del Deber: Un directivo que no exige una auditoría de seguridad profesional en su edificio es tan responsable de la vulnerabilidad como quien deja una puerta abierta en zona roja.
· La Confusión de Competencias: Seguimos viendo cómo se confunde la Seguridad especifica con la Higiene y Seguridad. Mientras los ministerios se pierden en normativas de infraestructura (Safety), olvidan la protección contra actos delictivos intencionales (Security). Esta confusión cuesta vidas.
Hacia una Doctrina de Seguridad Preventiva Escolar
No se trata de convertir las aulas en búnkeres ni nada por el estilo, sino de aplicar Inteligencia de Seguridad.
- Auditorías de Vulnerabilidad Obligatorias, realizadas por Licenciados en Seguridad matriculados, no por personal administrativo sin idoneidad.
- Protocolos de "Alerta de Desviación", procedimientos técnicos para detectar indicadores de comportamiento, compras de munición, amenazas en redes, acopio de elementos, que hoy pasan desapercibidos por falta de un canal de reporte profesional.
- Responsabilidad Solidaria, es hora de que la justicia empiece a mirar a los responsables de la gestión educativa cuando ocurre un evento de tirador activo. Si no hay plan, hay negligencia.
La seguridad es un proceso, no un producto. Seguir confiando en que "aquí nunca pasa nada" es una apuesta criminal. El sistema santafesino falló porque no tuvo la capacidad técnica de anticipar lo que era lógicamente posible. La pregunta para los directivos de todo el país ya no es si están preparados, sino si están dispuestos a asumir la responsabilidad y las consecuencias legales de su falta de planificación profesional.
Prof. Lic. Julio Antonio Palavecino
MP M12169





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