El puente que ardió, ocultó un cadáver y volvió a romperse: cuando la excusa se vuelve costumbre

Salta10/02/2026Redacción El CaudilloRedacción El Caudillo
imagen portada - 2026-02-10T165727.899

Desde que Emiliano Durand asumió la intendencia, el puente viejo de Santa Lucía no fue solo una estructura olvidada: fue un escenario reiterado de alertas. Incendios, muerte, obras inconclusas y, finalmente, un derrumbe. Todo pasó en el mismo lugar. Todo ocurrió en los últimos dos años. Y, sin embargo, la Municipalidad nunca advirtió —o nunca quiso advertir— que el puente estaba al borde del colapso.

En septiembre de 2024, una alerta movilizó a la Policía, Bomberos y Emergencias Municipal por un incendio provocado por la quema de un extenso pastizal en la margen del río Arenales, justo debajo del puente. La escena dejó al descubierto el abandono de la zona y la falta de control en un punto crítico de la ciudad.

Una semana después, en ese mismo sector, bajo la misma estructura, fue hallado el cadáver de una mujer. Otra señal extrema de que el lugar era una zona liberada, sin presencia sostenida del Estado, sin monitoreo y sin políticas de prevención.

En septiembre de 2025, Aguas del Norte realizó obras en el puente, lo que obligó a interrumpir parcialmente la circulación. El hecho fue incluso registrado por Multivisión, cuando automovilistas no respetaron el corte. La estructura ya mostraba problemas, se trabajó sobre ella y volvió a quedar habilitada. Pero nadie, desde el municipio, habló de mantenimiento estructural, de auditorías técnicas o de riesgos.

Tres episodios graves. Dos años consecutivos. Un mismo puente. ¿De verdad nadie se dio cuenta de que faltaba mantenimiento? ¿Nadie pensó que esa estructura necesitaba una revisión profunda? ¿Recién ahora se descubre que estaba en malas condiciones?

Tras el derrumbe, Emiliano Durand apeló nuevamente a la “pesada herencia”. Pero el puente no se cayó en 2023. Se cayó en 2026. Y eso lo convierte en un problema del presente, no del pasado.

La excusa ya no alcanza. Gobernar no es señalar hacia atrás, es hacerse cargo del ahora. El viejo puente de Santa Lucía no colapsó en un día: colapsó en años de inacción, incluídos los últimos dos.

Cuando una gestión solo reacciona después del desastre, la herencia deja de ser un argumento y pasa a ser una costumbre.

Créditos del material audiovisual: Multivisión

Te puede interesar
Lo más visto