Traslados frenados, ascensos cajoneados y salarios en crisis: el malestar se agrava bajo la conducción del SPPS

Salta08/01/2026Redacción El CaudilloRedacción El Caudillo
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La gestión del Servicio Penitenciario de Salta suma un nuevo foco de conflicto que profundiza el desgaste interno y vuelve a señalar a la conducción encabezada por Enrique Daniel Torres y Valeria Romina Calisaya. A los cuestionamientos ya existentes, ahora se agregan traslados paralizados, ascensos demorados y una situación económica límite para gran parte del personal.

El Caudillo pudo confirmar que hay agentes que llevan más de dos años destinados en el norte provincial, lejos de sus familias, sin respuestas a pedidos formales de traslado. Mientras tanto, afrontan alquileres que superan ampliamente sus ingresos, gastos básicos imposibles de cubrir y la obligación de sostener hogares a distancia. “No llegamos ni a mitad de mes”, repiten desde distintas unidades.

El cuadro se agrava entre el personal femenino. En la Unidad de Mujeres de Orán, denuncian la negativa a aplicar el artículo 37 de acercamiento familiar, incluso en situaciones sensibles, mientras que durante las fiestas de fin de año debieron cumplir recargos horarios, a diferencia de las jefaturas que regresaron a Salta. Algunas agentes aseguran que retiran comida del penal para poder alimentarse en los días de franco, reflejo de una crisis que ya no puede ocultarse.

A esto se suma otro reclamo clave: los ascensos del personal que rindió hace más de seis meses siguen sin publicarse, lo que retrasa el cobro del nuevo grado y profundiza la pérdida salarial. La demora afecta especialmente a suboficiales, que ven cómo sus trámites quedan estancados mientras otros destinos ya fueron definidos para rangos superiores.

Fuentes internas consultadas por ElCaudillo.com.ar advierten que la conducción mantiene frenados movimientos administrativos esenciales, en medio de la exposición pública que atraviesa el SPPS. Esa parálisis no hace más que agravar el enojo interno y consolidar la percepción de una gestión desconectada de la realidad del personal.

Con traslados congelados, ascensos cajoneados y una crisis económica que golpea de lleno a quienes sostienen el sistema penitenciario, el reclamo interno escala. Dentro del SPPS, cada vez más voces coinciden en lo mismo: el problema ya no es aislado, es de conducción.

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