Juntos por tu plata: COMUYCA y Carnestolendas, unidos por el negocio

Salta08/01/2026Redacción El CaudilloRedacción El Caudillo
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Cuando se trata de discutir internas, COMUYCA y Carnestolendas suelen ir por carriles separados. Cuando se trata de cuidar la caja, curiosamente, aparecen juntos, prolijos y alineados. No para dar explicaciones, no para transparentar decisiones, sino para marcar la cancha y desacreditar a quien se anime a contar lo que pasa puertas adentro del corso.

El comunicado difundido en las últimas horas es un manual clásico de la vieja política del carnaval: negar todo, victimizarse y pedir “responsabilidad” mientras el mismo esquema de siempre sigue funcionando sin rendir cuentas. Hablan de transparencia, pero no explican nada. Hablan de diálogo, pero lo reclaman solo cuando el malestar ya es inocultable. Hablan de “rumores”, como si las quejas de agrupaciones y participantes fueran producto de la imaginación colectiva.

Lo más llamativo no es lo que dicen, sino lo que evitan decir. No explican por qué cada año los costos para participar aumentan, por qué el público termina pagando miles de pesos por ver prácticamente lo mismo, ni quiénes toman las decisiones reales sobre el armado del corso. Tampoco aclaran por qué, cuando surgen críticas, la reacción no es informar, sino atacar al mensajero.

Desde hace años, el corso de la ciudad funciona como un circuito cerrado, manejado por los mismos nombres de siempre. Cura, Durand, Corimayo y Richard aparecen una y otra vez orbitando el centro del negocio, dejando en claro que las diferencias internas existen solo hasta que hay dinero en juego. Ahí, mágicamente, la unidad es total.

El problema no son las comparsas, ni los caporales, ni las agrupaciones artísticas que sostienen el carnaval con esfuerzo, tiempo y plata propia. El problema son los organizadores que convirtieron la fiesta popular en un sistema de recaudación, donde el riesgo lo asumen otros y el control queda en pocas manos.

El comunicado intenta instalar que todo está en orden, que nadie será perjudicado y que la información “válida” llegará por canales oficiales. Traducido en salteño: "callensén", paguen y esperen. Porque si algo quedó claro, es que la prioridad no es mejorar el corso ni escuchar a quienes lo hacen posible, sino mantener intacto un modelo que recauda sin dar explicaciones.

Podrán discutir entre ellos todo el año, pero cuando se trata de plata, COMUYCA y Carnestolendas juegan en el mismo equipo. Y ese equipo, una vez más, parece jugar en contra de la gente y a favor de los de siempre.

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