Silencio y grietas internas: concejal libertario rompe filas y expone la incomodidad de La Libertad Avanza por la denuncia contra Casasola

05/03/2026Redacción El CaudilloRedacción El Caudillo
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La denuncia por violencia de género contra el concejal Maximiliano Casasola abrió una nueva tormenta política en Salta y dejó al descubierto una incomodidad que dentro de La Libertad Avanza ya no todos están dispuestos a disimular. Mientras los principales referentes del espacio guardan silencio, desde el propio bloque libertario comenzaron a exigir explicaciones y definiciones.

El primero en romper el hermetismo fue el concejal Rodrigo Quinteros, también integrante de La Libertad Avanza, cuestionó duramente el discurso de defensa que realizó Casasola luego de que su pareja lo denunciara por ejercer violencia de género.

El discurso de Casasola me pareció escueto y paupérrimo, creo que no estaba a la altura de una defensa. Él dice que eso pertenece a su vida privada, pero cuando uno pasa a ser funcionario la vida privada se vincula a la vida pública”, disparó Quinteros.

El concejal no solo cuestionó la respuesta pública de su compañero de bancada, sino que también expresó preocupación por la situación de la denunciante. Según señaló, tras realizar la denuncia la mujer habría sufrido situaciones de acoso por parte de Casasola cuando él ya se desempeñaba como concejal.

Me preocupa que después de la denuncia la víctima haya sufrido acoso por parte de Casasola siendo él ya concejal. Me preocupa la liviandad con la que se manejó todo y cómo esto afecta al espacio al que pertenece”, remarcó.

Pero las críticas de Quinteros no se quedaron únicamente en la conducta de su colega. También apuntaron directamente al silencio de la dirigencia libertaria en Salta, una actitud que dentro del propio espacio ya empieza a generar incomodidad.

Me llama la atención la falta de pronunciamiento de La Libertad Avanza ante un hecho tan grave. El espacio está perdiendo tiempo y esto es un costo político que lo vamos a pagar, sobre todo después de lo que pasó con el concejal Pablo López”, sostuvo.

La referencia no es menor. En los últimos meses, distintos episodios escandalosos protagonizados por dirigentes vinculados al espacio libertario comenzaron a erosionar la imagen de un partido que se presenta como la “nueva política” pero que cada vez acumula más conflictos internos y denuncias públicas.

En ese contexto, el silencio de los principales referentes libertarios en Salta —la diputada nacional Emilia Orozco, el exdiputado Alfredo Olmedo y el presidente del partido en la provincia, Eduardo Virgili— empezó a ser leído como algo más que prudencia política. Para algunos sectores, se trata directamente de complicidad.

Quinteros también se refirió al costo que puede tener para él haber salido públicamente a cuestionar la falta de reacción del espacio. Sin embargo, dejó en claro que su postura responde a una cuestión de principios.

Uno debe estar tranquilo con los valores que a uno lo rige y con su espiritualidad. Cuando uno está tranquilo con uno mismo sabe cuál es el camino correcto. Entiendo que puede generar malestar, pero es una cuestión partidaria: yo velo por los intereses del partido”, afirmó.

El concejal insistió además en que el espacio debe actuar con rapidez si pretende preservar su credibilidad política.

Quiero que se pronuncien porque no solo están manchando al Concejo Deliberante sino también al bloque. Lo principal es dar la cara porque siento que todo es muy contradictorio. La denuncia está y ahora La Libertad Avanza debe apartarlo del partido hasta que se investigue lo que pasó”, concluyó.

Mientras la denuncia sigue su curso y la víctima espera respuestas institucionales, la crisis ya golpea de lleno a La Libertad Avanza en Salta. Y lo que comenzó como un escándalo individual amenaza con convertirse en algo mucho más incómodo: un problema político que surge desde adentro del propio espacio.

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