Los Ramos facturan millones, pero tienen a los estudiantes sin agua en los baños y cobrando por todo

Salta12/06/2026Redacción El CaudilloRedacción El Caudillo
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El malestar de los estudiantes del Instituto Ramón Carrillo de Salta Capital volvió a exponer una contradicción que cada vez genera más bronca entre quienes cursan carreras en la institución. Mientras el establecimiento cobra cuotas que rondan los 170 mil pesos mensuales, alumnos denunciaron que deben convivir con problemas básicos de infraestructura, falta de respuestas y cobros adicionales que, según afirman, se multiplican durante el año.

La protesta se realizó este jueves por la noche frente al edificio y reunió a estudiantes de distintas carreras que decidieron hacer público un reclamo que, aseguran, viene acumulándose desde hace tiempo.

Entre las denuncias más repetidas apareció la falta de mantenimiento de las instalaciones. Los alumnos sostienen que incluso hubo momentos en los que los baños permanecieron sin agua, además de señalar otras deficiencias edilicias incompatibles con el monto que pagan mensualmente para estudiar.

"Pagamos religiosamente todos los meses y no tenemos las condiciones que deberían garantizar", fue una de las quejas expresadas durante la manifestación.

Los reclamos también apuntaron contra los aumentos de cuotas y los cobros adicionales que, según denunciaron, se fueron incorporando sin explicaciones claras. Los estudiantes exigieron transparencia sobre el destino de los recursos y cuestionaron que cada año el costo de estudiar aumente mientras las condiciones edilicias continúan generando críticas.

A esto se suma la preocupación por la situación de los docentes. Durante la protesta, varios alumnos manifestaron que existirían demoras en los pagos y que esa situación termina afectando el normal desarrollo de las clases. Según expresaron, la incertidumbre académica repercute directamente en su formación profesional.

Las críticas también alcanzaron a la conducción vinculada a la familia Ramos, Eduardo Abel y Abel Arnaldo, padre e hijos dueños de las instituciones educativas dependientes de ATSA. Para los estudiantes, los problemas no son hechos aislados sino parte de una situación que, aseguran, se repite desde hace años y que hasta el momento no encontró soluciones definitivas.

La protesta de Salta Capital ocurrió apenas días después de una manifestación similar realizada en la sede de Orán, donde alumnos denunciaron problemas edilicios, aumentos de cuotas, inseguridad y suspensión de clases. La coincidencia de ambos reclamos volvió a poner bajo la lupa a las autoridades responsables de la gestión de las instituciones.

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