
Mujer adulta mayor vive encerrada por miedo a los delincuentes: "No puedo salir"
Salta14/10/2025
Redacción El Caudillo


Ana María Villarte, una mujer de 73 años, se convirtió en el rostro de una realidad que duele: la de los que viven encerrados por miedo a perder lo poco que tienen.
“No puedo salir o comprarme cositas, cosa que compro me roban. Por eso fue hacer la denuncia mi hijo”, contó Ana María, todavía temblando después de haber sufrido su cuarto robo en pocos meses. Cuatro veces que el miedo entró por la puerta, cuatro veces que le arrebataron su tranquilidad.
Los ladrones no actúan de noche ni se esconden. Lo hacen a plena luz del día, como si el barrio ya fuera tierra liberada. “Era de día, entre las 10 y las 11:30. Hay un negocio enfrente, no sé cómo hicieron”, relató la mujer, resignada a la impunidad con la que se mueven los delincuentes.


El último asalto fue un golpe más a su dignidad. Se llevaron su celular y una garrafa, pero en otras oportunidades le vaciaron la heladera, la cocina, las ollas, la licuadora y hasta el tanque del baño. “No tenía nada ni para cocinar”, dijo entre lágrimas.
Ana María vive sola, en una casa humilde, sin muros altos ni recursos para levantar nuevas paredes. “Estoy con miedo todos los días, no tengo plata para subir las paredes. No puedo salir, y si salgo, tengo que volver rápido”, contó con voz quebrada.
Lo más doloroso es el silencio. “Hablé con los vecinos anoche, pero nadie aparece. Todos sabemos quiénes son, viven por acá no más, pero son peligrosos. No podemos nombrarlos”, confesó. En ese barrio, el miedo manda y el silencio protege.
Tras los primeros robos, Ana María intentó reforzar su casa con ayuda de sus hijos y de la iglesia. Levantaron una pared, pero al no poder terminarla, los delincuentes entraron por ahí. El esfuerzo de semanas se desmoronó en minutos.



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