El Litoral bajo el agua y miles de familias desesperadas sin rumbo, mientras que Milei sigue en la rosca política sin mandar asistencia

Noticias26/10/2026Redacción El CaudilloRedacción El Caudillo
lg

Las inundaciones golpean a Chaco, Corrientes y Misiones, con miles de personas evacuadas, viviendas anegadas y caminos intransitables. La emergencia expone la angustia de quienes perdieron la tranquilidad y no saben cuándo podrán regresar a sus hogares. Aunque existen operativos federales de prevención y asistencia, crece la exigencia de respuestas concretas ante una catástrofe que demanda recursos, presencia y decisiones urgentes.

El Litoral argentino atraviesa jornadas críticas por las intensas lluvias y la crecida de los ríos Paraná y Uruguay. Al 26 de octubre, los relevamientos difundidos dan cuenta de más de 2.400 personas evacuadas o autoevacuadas entre las provincias más afectadas, además de viviendas dañadas, puentes inhabilitados y rutas interrumpidas. Detrás de las cifras hay familias que debieron abandonar sus casas, trasladar lo poco que pudieron salvar y buscar refugio lejos del avance del agua. 

En Chaco, la emergencia alcanza una dimensión alarmante. Los registros provinciales informaron 1.290 personas evacuadas y otras 500 que dejaron sus viviendas por sus propios medios. En algunas zonas, los damnificados improvisaron refugios con chapas y maderas en terrenos elevados o a la vera de las rutas. En Corrientes, el número de evacuados y autoevacuados superó las 550 personas, mientras que en Misiones se reportaron 141 evacuados, viviendas afectadas y cortes de caminos y puentes. 

La desesperación no termina cuando una familia consigue ponerse a salvo. Quedan las viviendas anegadas, los muebles destruidos, los alimentos perdidos y la incertidumbre sobre cómo reconstruir una vida que el agua desordenó en cuestión de horas. Para quienes dependen de sus trabajos diarios, de la producción rural o de pequeños comercios, cada jornada de emergencia también representa ingresos que desaparecen y deudas que siguen acumulándose.

El impacto alcanza además a las comunidades rurales y a la producción ganadera. La crecida obliga a trasladar animales hacia zonas más altas y complica la circulación en áreas donde los caminos son esenciales para llegar a los centros de salud, abastecerse y mantener las actividades económicas. La emergencia climática se convierte así en un problema social que golpea con mayor fuerza a quienes tienen menos recursos para recuperarse.

La respuesta nacional y la ausencia de anuncios de mayor alcance

El Gobierno nacional sostiene que viene trabajando en la prevención y la coordinación con las provincias. La Agencia Federal de Emergencias desplegó equipos en Chaco y Corrientes, mientras que el Ministerio de Defensa informó sobre medios navales y capacidades militares preparados para intervenir ante emergencias en el Litoral. Son medidas que forman parte de un esquema de preparación frente al fenómeno de El Niño. 

Sin embargo, al 26 de octubre no se identificó un anuncio presidencial de un paquete extraordinario de ayuda económica destinado a responder a las consecuencias inmediatas de esta emergencia. La existencia de operativos preventivos no elimina la necesidad de informar con claridad qué recursos adicionales recibirán las familias damnificadas, cómo se distribuirán y qué asistencia llegará a las localidades más comprometidas.

Mientras la región enfrenta esta situación, Javier Milei mantiene una agenda de actividades políticas e institucionales, con viajes previstos a Catamarca y Neuquén durante los últimos días de octubre. La actividad presidencial contrasta con la urgencia que atraviesan miles de argentinos en el noreste del país. 

Te puede interesar
Lo más visto