
Producto de la volatilidad de tasas y los bajos ingresos, la mora de las familias es cada vez más alta. En enero, creció por decimoquinto mes consecutivo y alcanzó el 10,6%, su nivel más alto en más de dos décadas, según un informe de 1816. Aunque el dato más alarmante está por fuera del sistema bancario tradicional, debido a que en las entidades no financieras la irregularidad ya supera el 27%. El incumplimiento en el pago de los créditos comienza a golpear con dureza en las fintech, tal como el caso de Ualá que estuvo en agenda en los últimos días.














